La ciencia de los abrazos: por qué debemos abrazar a los niños

No hay duda, dar abrazos tiene muchos beneficios, tanto para el que los da, como para el que los recibe. En particular, en el caso de los niños, dar abrazos tiene beneficios claros para su desarrollo, según revelan distintos estudios científicos.

Los abrazos nos hacen sentir bien. Cuando estamos tristes o deprimidos, un abrazo nos alivia la pena. Cuando estamos felices queremos compartir nuestra alegría con los demás dando abrazos. Pero más allá de que los abrazos nos hagan sentir bien, ¿cuáles son los fundamentos científicos que avalan la “terapia del abrazo”, especialmente en niños?

Empecemos por el principio: ¿Qué es un abrazo?

El fundamento de abrazar es el contacto físico. Pero no es simplemente tocar, es transmitir nuestro afecto, cariño y amor desde nuestro interior, buscando que llegue hasta el interior de quien abrazamos. Un buen abrazo es como conectar el alma de las personas.

¿Pero qué dice la ciencia sobre los abrazos y los niños?

Abrazar a los niños los hace más inteligentes

Para un desarrollo normal, un niño requiere diferentes estímulos sensoriales. El tacto de la piel y el contacto físico como el abrazo son de los estímulos más importantes para el desarrollo de un cerebro y un cuerpo sanos.

Un estudio realizado en orfanatos de Rumanía relacionaba la carencia de estímulos en muchos niños, en especial del tacto, con graves secuelas en su desarrollo1. Otros estudios han puesto de manifiesto que los niños internados que recibían una estimulación sensorial adicional a través del tacto de veinte minutos al día durante diez semanas, posteriormente obtenían puntuaciones más altas en sus evaluaciones de desarrollo intelectual2.

Pero no cualquier tipo de contacto da resultados positivos. Solo el contacto “nutritivo”, como un cálido abrazo, proporciona la estimulación positiva que un cerebro en desarrollo necesita para estar sano3 ,4.

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Abrazar ayuda a los niños a crecer

Cuando se priva a un niño de contacto físico, su cuerpo sufre una deficiencia de crecimiento, aun cuando lleve una alimentación correcta5-7. Los abrazos desencadenan la liberación de oxitocina, conocida como la hormona del amor. Esta hormona tiene muchos efectos sobre el cuerpo humano, entre ellos la estimulación del crecimiento. Cuando el nivel de oxitocina aumenta, también aumenta el nivel de otras hormonas relacionadas con el crecimiento (factor del crecimiento insulínico IGF-1, factor de crecimiento nervioso NGF)8-10.

Abrazar mantiene a los niños más sanos

El aumento del nivel de oxitocina, asociado a los abrazos, puede fortalecer el sistema inmunológico. Reduce los niveles plasmáticos de las hormonas tiroideas y hace que las heridas sanen más rápidamente11. Además reduce el nivel de cortisol en sangre. Esto está relacionado directamente con la reducción de los niveles de estrés12. Un niño sometido a altos niveles de estrés puede poner en riesgo su sistema inmunológico y sufrir afecciones de la memoria y la capacidad verbal en un futuro. Además, el estrés elevado incrementa el riesgo de depresiones cuando el niño crezca14.

Abrazar ayuda a que los niños regulen mejor sus emociones

Nada es mejor para calmar el berrinche de un niño que un abrazo. Muchos de los berrinches o pataletas no responden a que el niño sea terco, sino a una pérdida de control emocional. En esta situación el niño pierde su capacidad para autorregularse.

En nuestro sistema nervioso la parte que controla la calma y la parte que controla la excitación funcionan por separado para regular la emoción. Durante un berrinche infantil, la parte responsable de la excitación está trabajando al 100% mientras que la responsable de la calma está desactivada. Los abrazos ayudan a relajar el sistema nervioso trabajando sobre la parte que controla la calma y reducen la ansiedad y el nivel de estrés gracias, de nuevo, a la liberación de oxitocina13,14 y de dopamina.

Sin duda, abrazar tiene infinidad de beneficios y en especial para el desarrollo sano de los niños. Abrazar a un niño es hacer que se sienta querido, aceptado y tranquilo, potenciando su autoconfianza. Pero no debemos olvidar que el abrazo debe ser consentido y, por tanto, también debemos enseñar a los niños a decir no a los abrazos no deseados.

 

Notas:

Artículo de referencia: Hugging – 7 Benfits for you and your child (Backed by science.) https://www.parentingforbrain.com/children-hugging. 

Foto de portada: Vector de Fondo creado por Freepik (www.freepik.es).

  1. Johnson AK, Groze V. The Orphaned and Institutionalized Children of Romania. Journal of Emotional and Behavioral Problems. 1994;2:49-52. https://eric.ed.gov/?id=EJ486018.
  2. CASLER L. THE EFFECTS OF EXTRA TACTILE STIMULATION ON A GROUP OF INSTITUTIONALIZED INFANTS. Genet Psychol Monogr. 1965;71:137-175. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14279691.
  3. Field T, Schanberg S, Scafidi F, et al. Tactile/kinesthetic stimulation effects on preterm neonates. Pediatrics. 1986;77(5):654-658. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/3754633.
  4. Kuhn CM, Schanberg SM. Responses to maternal separation : mechanisms and mediators. International Journal of Developmental Neuroscience. June 1998:261-270. doi:10.1016/s0736-5748(98)00034-3
  5. Ardiel E, Rankin C. The importance of touch in development. Paediatr Child Health. 2010;15(3):153-156. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21358895.
  6. Frank D, Klass P, Earls F, Eisenberg L. Infants and young children in orphanages: one view from pediatrics and child psychiatry. Pediatrics. 1996;97(4):569-578. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/8632947.
  7. POLAN HJ, WARD MJ. Role of the Mother’s Touch in Failure to Thrive: A Preliminary Investigation. Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry. October 1994:1098-1105. doi:10.1097/00004583-199410000-00005
  8. Petersson M, Lundeberg T, Sohlström A, Wiberg U, Uvnäs-Moberg K. Oxytocin increases the survival of musculocutaneous flaps. Naunyn-Schmiedeberg’s Arch Pharmacol. June 1998:701-704. doi:10.1007/pl00005227
  9. Feldman R, Eidelman AI. Skin-to-skin contact (Kangaroo Care) accelerates autonomic and neurobehavioural maturation in preterm infants. Developmental Medicine & Child Neurology. February 2007:274-281. doi:10.1111/j.1469-8749.2003.tb00343.x
  10. Evoniuk G, Kuhn C, Schanberg S. The effect of tactile stimulation on serum growth hormone and tissue ornithine decarboxylase activity during maternal deprivation in rat pups. Commun Psychopharmacol. 1979;3(5):363-370. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/548216.
  11. Uvnas-Moberg K, Petersson M. [Oxytocin, a mediator of anti-stress, well-being, social interaction, growth and healing]. Z Psychosom Med Psychother. 2005;51(1):57-80. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15834840.
  12. Dr. Soheil Keshmiri, Advanced Telecommunications Research International Institute de Kioto.
  13. Light KC, Grewen KM, Amico JA. More frequent partner hugs and higher oxytocin levels are linked to lower blood presure and heart rate in premenopausal women. Biological Psychology. April 2005:5-21. Doi: 10.1016/j.biopsycho.2004.11.002.
  14. Weller A, Feldman R. Emotion regulation and touch in infants: the role of cholecystokinin and opioids. Peptides. May 2003:779-788. Doi:10.1016/s0196-9781(03)00118-9.
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