8 actividades para empezar el curso con buen pie

En este artículo proponemos una selección de actividades muy útiles para los primeros días de clase. Son actividades que tienen como objetivo romper el hielo con los alumnos, aprender sus nombres, conocer sus motivaciones, fomentar las relaciones y la interacción entre ellos, conocer sus temores respecto al nuevo curso y estimular la autoestima y el respeto con sus compañeros y profesores.

Pero vamos por partes. Empecemos por algo fundamental en las relaciones: conocer el nombre de los alumnos y que ellos conozcan el nuestro.

1. Pasa la bola

Para esta actividad nos situamos todos, profesor y alumnos, en círculo. Empieza el maestro diciendo su nombre y pasando la pelota al que tiene a su derecha, así todos hasta completar el círculo. A partir de ese momento quien tiene la pelota se la tiene que lanzar (con moderación) a cualquier compañero diciendo primero su nombre. La dinámica debe ser rápida para que sea divertida, además deberemos gestionar el juego para que todos los alumnos reciban la pelota varias veces.

2. Nombres enlazados

Esta actividad consiste en escribir los nombres de toda la clase en la pizarra, pero utilizando al menos una letra ya escrita de otro nombre. Podemos empezar por el maestro que debe salir a la pizarra, presentarse y escribir su nombre. Luego cada alumno va saliendo, presentándose al grupo y escribiendo su nombre utilizando al menos una letra ya escrita en otro nombre. Con esta actividad los alumnos fijan su atención en cómo se escriben los nombres de sus compañeros y fortalece el sentimiento de grupo al quedar todos los nombres entrelazados.

Vamos con actividades para saber algo más de cada alumno del grupo.

3. Presenta a tu pareja

Para los primeros días de clase, debemos crear parejas de cromos, papeles o adhesivos siguiendo un patrón: por ejemplo, parejas de objetos relacionados (un cromo tiene una flor y otro una regadera, barca/remo, lapicero/sacapuntas, etc.). Repartimos los cromos a los alumnos y les pedimos que busquen a su pareja. Una vez formadas las parejas, cada alumno tiene que entrevistar a sus compañero para lo que podemos sugerir algunas preguntas como: ¿Cuál es tu color favorito? ¿Qué es lo que más te gusta hacer? ¿Cuál es la signatura que más te gusta? Luego, cada alumno presentará a su compañero al resto de la clase.

4. La estrella

Para esta actividad dibujaremos una estrella en la pizarra. Cada alumno sale a la pizarra, escribe su nombre junto a la estrella y en cada punta una información relacionada consigo mismo. Por ejemplo: azul, 3, pizza, bicicleta, Londres. El resto de alumnos debe adivinar con preguntas de respuesta sí o no a qué corresponde cada dato:

  • ¿El azul es tu color favorito?
  • ¡Sí!
  • ¿El 3 es tu número favorito?
  • ¡No!
  • ¿Tienes 3 hermanos?
  • ¡Sí!

Así hasta que se adivinan todos los datos de cada miembro de la clase. Recomendamos que empiece el maestro con sus propios datos, esto ayuda a establecer las reglas del juego y a que los alumnos nos conozcan mejor.

Una actividad alternativa que ayuda a fortalecer las relaciones entre alumnos es:

5. La Telaraña

Para esta actividad utilizaremos un ovillo de lana o una bobina de cuerda. Los alumnos se sientan en círculo y uno de ellos empieza con el ovillo en la mano compartiendo con el grupo su nombre y una información sobre sí mismo, algo que han hecho en vacaciones, algo que les gusta o que no les gusta, etc.:

– Me llamo María y estas vacaciones las he pasado en la playa.

Cualquier otro alumno que tenga una relación con ese dato puede levantar la mano. El alumno seleccionado dirá su nombre, explicará la relación con el dato que ha compartido María y dará un nuevo dato:

– Me llamo Pedro y también he estado en la playa estas vacaciones. Además he aprendido a montar en bicicleta.

Pedro recibe el ovillo mientras María sujeta uno de los extremos. Según los alumnos van compartiendo sus datos, van pasando el ovillo y sujetando el cordón, así se va creando una red de relaciones entre todos los miembros de la clase. El objetivo es que todos los alumnos compartan algún dato personal y crear una red que representa que todos estamos conectados de alguna manera.

Pero no todo es conocernos mejor y establecer relaciones. Veamos algunas actividades para fortalecer la autoestima y el respeto a los demás.

6. El Funeral del “No Puedo”

Para esta actividad distribuimos un trozo de papel a cada uno de los alumnos, en el que tienen que escribir al menos una tarea de clase que piensen que no pueden hacer bien. Por ejemplo: “No me puedo aprender la tabla de multiplicar del 7” o “No puedo leer bien palabras en inglés”. Se recogen todos los papeles y se meten en una caja de zapatos o similar. Luego toda la clase sale al jardín o a un parque a oficiar el Funeral del “No Puedo”. En una solemne ceremonia se entierra la caja mientras todo el grupo repite la plegaria: “

En el día de hoy,
la clase de _____
enterramos nuestros “No Puedo”.
Sufrimos su pérdida
y los echaremos de menos,
pero seremos fuertes
y aprenderemos a vivir sin ellos.

Una alternativa a esta actividad es desenterrar la caja al final de curso y ver con cada alumno como los “No puedo” se han convertido en “Sí, he podido”. 

7. Pasta de dientes para enseñar respeto

Antes de compartir con los alumnos las normas de la clase haremos un juego. Repartimos a cada alumno, o a grupos de 2 o 3 alumnos, un tubo de pasta de dientes de viaje y un plato de papel. Les pediremos que vacíen el tubo por completo en el plato y que luego traten de introducir de nuevo la pasta dentro del tubo sin ayuda de ningún objeto. Los alumnos no podrán hacerlo pero dejaremos que lo intenten un rato. Luego les explicaremos que las palabras son como la pasta de dientes, una vez que decimos una mala palabra o algo inadecuado a un compañero o a un maestro, ya no podremos retrocederlo y quedará ahí para siempre. A partir de esta reflexión podemos enlazar la conversación con otras normas de comportamiento para el resto del curso.

Por último una actividad motivadora para la clase de Ciencias, que es una de las especialidades de Elesapiens.

8. Descubriendo científicos

Una buena forma de empezar la asignatura de Ciencias es descubriendo científicos. Para esta actividad entregaremos a cada alumno un papel en blanco y les pediremos que imaginen y dibujen cómo es un científico. Luego les pediremos que escriban lo que imaginan que hace un científico en su trabajo, utilizando palabras sueltas o frases cortas, como por ejemplo: “ Un científico lee, estudia, mezcla, hace experimentos, observa…” Una vez hayan terminado, los alumnos compartirán las palabras que han escrito y serán apuntadas en la pizarra. Entonces preguntaremos a los alumnos si ellos leen, si ellos estudian, si ellos mezclan, si experimentan, si observan… El objetivo es que los alumnos se den cuenta de que los científicos no tienen un aspecto único o especial y tomen conciencia de que todos ellos hacen cosas que los científicos hacen y por tanto pueden llegar a ser científicos también.

Esta actividad se puede complementar con los siguientes vídeos de Elesapiens: Las Teorías de Darwin, premiado en NESCent (EEUU), y Newton el Supercientífico.

Si quieres descubrir otras actividades para que tu clase de ciencias sea más divertida, las actividades offline de Elesapiens plantean increíbles y fáciles experimentos, debates y juegos de grupo relacionados con los contenidos curriculares de ciencias de naturales, ciencias de la vida, ciencias de la Tierra y del espacio, física y química.

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